La agricultura ecológica como una alternativa saludable y sostenible

Un huerto da para todo, incluso si deseamos curar el mal de ojo con alguna de las plantas que en él pueden encontrarse. Pero también su razón principal puede ser la de proveer de alimentos a su entorno. En este caso, la agricultura ecológica se presenta como una opción con la que se puede dinamizar la producción y el consumo de productos ecológicos. Se trata de una alternativa a las tierras donde resulta clave e imprescindible, la formación que es orientada hacia los jóvenes, para quienes son agricultores/as, las personas en general y colectivos que se muestran interesados en dicha materia como por ejemplo: asociaciones de huerteros/as, asociaciones de mujeres, Comunidades de Regantes, agricultores/as inquietos/as, jóvenes tengan el interés de producir de manera ecológica como una alternativa a las tierras que les fueron heredadas por su familia, entre otros.

En referencia a la agricultura ecológica, está debe concebirse como parte integrante de un sistema de producción agraria sostenible, pero también como como una alternativa que se muestra viable y hacia un enfoque más tradicional, y no sólo el conocido como industrial y subvencionado, que se ha venido conociendo de la agricultura. Por medio de la agricultura ecológica se busca la difusión de las posibilidades a las que conlleva el negocio y también del autoempleo que dicha actividad ha comenzado a generar, mejorando tanto a las comunicaciones, como a los nuevos métodos de comercialización, lo que hacen pensar en esta actividad como verdadera alternativa no sólo en aspectos como la salud, sino para el empleo, la economía doméstica y el ocio.

Es momento de que agricultores/as convencionales vuelquen sus intenciones con miras a una reconversión de su sistema hacia la agricultura ecológica con el objetivo de brindar respuestas tanto a las necesidades de información, pero también de desconocimiento que existe en medio del sector productivo. Pero también como una forma de ayudar a quienes se sumergen en la aventura de lo ecológico.

Pero, ¿en qué consiste la agricultura ecológica?

No se trata de una nueva técnica agrícola pues sus bases nos conducen nuevamente hacia el cultivo de las tierras. A través de esta actividad no se busca la explotación intensiva de una tierra con el fin de obtener la máxima productividad, pues exactamente esto es lo que hace la agricultura convencional con los que se han experimentado terribles daños ambientales como son la contaminación de las aguas subterráneas de ido a los abonos y plaguicidas, la deforestación, la erosión de los suelos, la pérdida de la fertilidad del suelo, una irreparable degradación de los ecosistemas, pérdida de biodiversidad, la producción de alimentos que contienen residuos o con sustancias que resultan perjudiciales para la salud y la separación de agricultura y ganadería.

A modo de conclusión

Se debe mantener presente el concepto de ‘ecológico’, ya que este hace referencia a la manera en la que, los agricultores se dedican a cultivar sus productos. Estas prácticas agrícolas ecológicas se encuentran diseñadas con el fin de mejorar la calidad de los suelo y del agua, pero además de reducir la contaminación promoviendo un ciclo sostenible de los recursos. Entonces, ¿por qué no cambiar el paradigma de los cultivos convencionales?