La agricultura ecológica, un nuevo rumbo para la conservación del ambiente

Amarrar a una mujer para siempre por medio de un amarre de amor, quizás resulta una tarea más sencilla de enfrentar que enfrentar la crisis de sustentabilidad que atraviesa el mundo. Dicha crisis se ha ido incrementado con el transcurrir del tiempo lo que ha obligado a alcanzar decisiones determinantes lo más rápido posible. En cuanto a actividades como la agricultura, esta se asoma como una alternativa más verdadera para lograr una agricultura sustentable, es decir, en ella se debe incorporar la sustentabilidad alimentaria como un concepto fundamental.

Amarrar a una mujer para siempre por medio de un amarre de amor, quizás resulta una tarea más sencilla de enfrentar que enfrentar la crisis de sustentabilidad que atraviesa el mundo. Dicha crisis se ha ido incrementado con el transcurrir del tiempo lo que ha obligado a alcanzar decisiones determinantes lo más rápido posible. En cuanto a actividades como la agricultura, esta se asoma como una alternativa más verdadera para lograr una agricultura sustentable, es decir, en ella se debe incorporar la sustentabilidad alimentaria como un concepto fundamental.

En el caso de América Latina, se ha visto que su sistema agrícola solo es el resultado de todos esos problemas que se han encargado de impedir su desarrollo rural, y junto a ello, relaciones desfavorables de intercambio internacional y una persistente injusticia social que son principalmente el resultado de equivocados modelos tecnológicos productivos. De la misma forma, se han incorporado paquetes tecnológicos externos, que se encuentran basados en un gran uso de insumos, todo ello ha agravado de sobremanera el estado de erosión y disminución total de la fertilidad de los suelos, incrementando de esta forma las plagas y enfermedades, además de una alteración y colapso de los ciclos hídricos, reducción alarmante del volumen y diversidad biológica, y la desertificación, con lo que se pone en peligro el desarrollo futuro.

¿Qué hacer?

Pero todo puede cambiar. Esta situación requiere de una urgente difusión y aplicación de lo que se conoce como agricultura ecológica, la cual es una actividad que se encuentra basada en el rescate y vigorización de los sistemas culturas originales, es decir, de formas de producción que sean sostenible y con el fin de conservar los recursos. y ello resulta bastante pertinente ya que puede permitir una alta eficiencia para el aprovechamiento de los recursos, pues se encuentra basada en los principios ecológicos y que son aportados de manera local, entre ellos podemos mencionar la energía solar, la energía humana que pueden ser convertidas en energía vegetal. 

Por medio de la Agricultura Ecológica, se puede revertir todo el daño que hasta la actualidad se le ha propinado al ambiente, ya que la idea es permitir a los campesinos la permanencia en sus tierras. Se debe tomar en consideración que ecológico no significa exclusivamente orgánico, y tampoco hace referencia a una producción que se encuentra orientada hacia la protección del consumidor, pero si protege los suelos y asegura una buena nutrición de las plantas y que ello por ende, beneficia de manera al consumidor. 

Los diversos estudios sobre el tema muestran que la agroecología considera a los elementos que conforman al ambiente de una manera sistémica, más no aisladamente. La idea de una agricultura ecológica es obtener productos de mejor calidad y a un menor costo, pero también lograr que los agricultores continúen viviendo en el campo. Es importante acotar, que también se requiere de técnicos especializados para ello, que cuenten con formación para la promoción del desarrollo campesino.

, quizás resulta una tarea más sencilla de enfrentar que enfrentar la crisis de sustentabilidad que atraviesa el mundo. Dicha crisis se ha ido incrementado con el transcurrir del tiempo lo que ha obligado a alcanzar decisiones determinantes lo más rápido posible. En cuanto a actividades como la agricultura, esta se asoma como una alternativa más verdadera para lograr una agricultura sustentable, es decir, en ella se debe incorporar la sustentabilidad alimentaria como un concepto fundamental.

En el caso de América Latina, se ha visto que su sistema agrícola solo es el resultado de todos esos problemas que se han encargado de impedir su desarrollo rural, y junto a ello, relaciones desfavorables de intercambio internacional y una persistente injusticia social que son principalmente el resultado de equivocados modelos tecnológicos productivos. De la misma forma, se han incorporado paquetes tecnológicos externos, que se encuentran basados en un gran uso de insumos, todo ello ha agravado de sobremanera el estado de erosión y disminución total de la fertilidad de los suelos, incrementando de esta forma las plagas y enfermedades, además de una alteración y colapso de los ciclos hídricos, reducción alarmante del volumen y diversidad biológica, y la desertificación, con lo que se pone en peligro el desarrollo futuro.

¿Qué hacer?

Pero todo puede cambiar. Esta situación requiere de una urgente difusión y aplicación de lo que se conoce como agricultura ecológica, la cual es una actividad que se encuentra basada en el rescate y vigorización de los sistemas culturas originales, es decir, de formas de producción que sean sostenible y con el fin de conservar los recursos y ello resulta bastante pertinente ya que puede permitir una alta eficiencia para el aprovechamiento de los recursos, pues se encuentra basada en los principios ecológicos y que son aportados de manera local, entre ellos podemos mencionar la energía solar, la energía humana que pueden ser convertidas en energía vegetal. 

Por medio de la Agricultura Ecológica, se puede revertir todo el daño que hasta la actualidad se le ha propinado al ambiente, ya que la idea es permitir a los campesinos la permanencia en sus tierras. Se debe tomar en consideración que ecológico no significa exclusivamente orgánico, y tampoco hace referencia a una producción que se encuentra orientada hacia la protección del consumidor, pero si protege los suelos y asegura una buena nutrición de las plantas y que ello por ende, beneficia de manera al consumidor. 

Los diversos estudios sobre el tema muestran que la agroecología considera a los elementos que conforman al ambiente de una manera sistémica, más no aisladamente. La idea de una agricultura ecológica es obtener productos de mejor calidad y a un menor costo, pero también lograr que los agricultores continúen viviendo en el campo. Es importante acotar, que también se requiere de técnicos especializados para ello, que cuenten con formación para la promoción del desarrollo campesino.